Pintura corporal comestible: ¡te voy a comer enter@!
¿Alguna vez le dijiste a tu pareja “te voy a comer enter@”? ¡Llegó el momento de hacerlo!
La pintura corporal comestible le da paso a la creatividad. Hay de muchos sabores: chocolate, menta, frutilla… El chocolate es el más popular, pero hay para todos los gustos.
Si la usas, ¡úsala sin culpa! No hay nada más antierótico que estar en pleno acto pensando en que se van a manchar las sábanas o en que te va a quedar la piel pegajosa. Pon una toalla y disfruta.
Cada vez más personas prueban el body paint: es erótico, barato y sabroso. Juega con las manos o acaricia el cuerpo de tu pareja con el pincel suave que suele traer, déjale mensajitos en la piel y después… ¡cómete el postre!
Cuidados: revisa la fecha de vencimiento y que el envase esté en buen estado. Como tiene azúcar, evita aplicarla dentro de la vagina, para prevenir infecciones.