Qué necesitas saber para elegir un lubricante en un sex shop
La función principal de un lubricante es reducir la fricción entre los genitales, o en el ano, durante el contacto íntimo. A veces los recomiendan los médicos, cuando por distintos motivos una persona no lubrica bien de forma natural, y otras veces se compran simplemente para experimentar nuevas sensaciones.
Cuidado con los aceites
Los lubricantes a base de aceite mineral (derivados del petróleo), como la vaselina o el aceite de bebé, dañan el condón de látex y lo vuelven inútil, con el riesgo de embarazo o de infecciones de transmisión sexual. Además, pueden alterar el pH íntimo y favorecer infecciones. Así que, señor@s de los productos caseros, en este caso… mejor no.
Por eso lo más recomendable es un lubricante a base de agua (hidrosoluble), que es compatible con el condón y con la mayoría de los juguetes.
Tipos de lubricante que vas a encontrar
- Con sabor (menta, frutilla, naranja…): son divertidos para el sexo oral, pero algunos contienen azúcares o químicos que en la mujer pueden favorecer infecciones. Mejor usarlos por fuera.
- Con efecto frío o calor: su efecto refrescante o de calor estimula la circulación y aumenta la sensibilidad y la lubricación natural.
- Anales con anestésico (benzocaína o lidocaína): adormecen la zona para que la penetración anal sea menos dolorosa. Hay que esperar a que hagan efecto. El problema es que el dolor es una señal de alerta: si no lo sientes, puedes lastimarte sin darte cuenta, y cuando pasa el efecto puedes quedar muy adolorid@. Además, también adormecen el pene, lo que retrasa la eyaculación, pero si se usan siempre, a la larga pueden quitar sensibilidad.
Cualquier producto es bueno para experimentar, pero no necesariamente para usarlo siempre: todo exceso es malo.
Ese es un pantallazo general para que elijas el lubricante según lo que quieras experimentar. Y sí: hay maneras naturales de disfrutar el sexo anal sin dolor. Si tienes dudas sobre cuál elegir, escríbenos por WhatsApp y te asesoramos.