Sexo anal: recomendaciones para disfrutarlo sin dolor
Hoy hablamos de un tema muy interesante y muchas veces rodeado de prejuicios. Mucha gente le pone tres cruces por motivos religiosos, morales o por ideas que nunca cuestionó. Si a alguien no le parece, está bien: aquí no buscamos que nadie piense de una forma determinada. Todos somos diferentes y lo respetamos. Simplemente damos un punto de vista con información.
Para empezar: no hay nada de malo en el sexo anal, siempre que sea entre personas que lo desean y se toman en cuenta algunas recomendaciones.
1. Higiene
Es fundamental. Lo ideal es hacerlo después de haber ido al baño y de darse una ducha. Algunas personas también usan duchas anales (enemas) suaves para sentirse más cómodas.
2. Paciencia
La estimulación anal puede ser muy placentera. Tanto hombres (por el punto P, la próstata) como mujeres pueden llegar a tener orgasmos anales, porque es una zona con muchísimas terminaciones nerviosas. Pero hay que hacerlo de a poco. El ano no lubrica solo, así que usa siempre bastante lubricante, idealmente uno especial para sexo anal.
3. Paso a paso
Con los dedos bien lubricados, empieza masajeando la zona y luego introduce un dedo, después dos, poco a poco, estimulando todo el tiempo (pueden besarse, hablarse al oído…). Así el cuerpo se va relajando y abriendo, hasta que, según cada caso, se pueda introducir el pene o un juguete diseñado para esta zona.
4. Tiempo
Esta preparación puede durar minutos, horas o incluso varios encuentros: cada cuerpo es diferente. A algunas personas les toma tiempo relajarse y empezar a sentir placer con este tipo de estimulación. Si duele, paren: el dolor es una señal de que hay que ir más despacio.
5. Protección
Usen condón: el sexo anal tiene más riesgo de transmitir infecciones. Y nunca pasen del ano a la vagina sin cambiar de condón o lavarse, para evitar infecciones.
¿Quieres saber qué juguetes hay para esta zona? Mira nuestro artículo sobre juguetes anales.