Especial masturbación: ¿estás dispuest@ a disfrutar del placer?
Darse placer a uno mismo (masturbarse) puede ser una de las actividades sexuales más saludables que existen. Sin embargo, esta palabra tan menospreciada tiene muy mala fama, y en Bolivia todavía circulan muchos mitos negativos sobre ella. Estos son los más comunes:
Dicen que “causa ceguera”, “infertilidad”, “provoca acné”, “afecta el desarrollo sexual”, “causa eyaculación precoz” o “conduce a la homosexualidad” (sí, este último fue demasiado para mí también)… y la lista puede seguir. Ninguno es cierto. Es una pena que haya tantos prejuicios y mensajes negativos, porque lo único que provocan es que las personas, sobre todo las mujeres, no se animen a explorar su propio cuerpo y sus respuestas sexuales.
Masturbarse “bien” y masturbarse “mal”
Masturbarse puede ser muy beneficioso, tanto para hombres como para mujeres. Pero, ¡cuidado, chicos! Masturbarse “bien” puede ser beneficioso, y masturbarse “mal” puede ser una de las causas de la eyaculación precoz en el futuro. Es un pequeño detalle que marca la diferencia.
¿Qué significa masturbarse mal? La mayoría de los hombres, cuando se masturban, intentan ser lo más rápidos y eficientes posible: 3 o 7 minutos son suficientes para “cumplir la misión”. Lo que no notan es que están acostumbrando a su cuerpo a excitarse rápido y a terminar rápido también. Después, con una pareja, duran justamente 3 o 7 minutos. ¡Así de simple!
Si en lugar de eso prolongas tu excitación y tu placer al masturbarte, vas a entrenar poco a poco a tu cuerpo para no eyacular tan rápido. Un buen ejercicio es masturbarte y, cuando estés a punto de terminar, parar; volver a empezar y, cuando estés a punto otra vez, parar de nuevo. Este ejercicio, acompañado de ejercicios de Kegel, ayuda a aprender a controlar la eyaculación.
Mujeres: conocerse para disfrutar
En las mujeres es muy común la anorgasmia (la dificultad para llegar al orgasmo), y muchas veces se le echa la culpa a la pareja. Pero muchas veces el punto de partida está en que nunca nos dimos el tiempo de conocernos bien, de aprender a darnos orgasmos solas, para luego enseñarle a la pareja lo que nos gusta. La buena noticia es que esto se puede trabajar.
¿Cómo? Nada mejor que un buen vibrador para romper el paradigma de que “venimos falladas de fábrica” y empezar a sentir orgasmos. Poco a poco es ideal intercalar el vibrador con la mano y, con el tiempo, lograr orgasmos también sin el juguete. Si la dificultad continúa, una sexóloga o un sexólogo puede ayudarte muchísimo.
¿Cada cuánto es sano masturbarse?
No hay un número ideal: depende del estilo de vida de cada persona, y lo que para unos es mucho, para otros es poco. Lo importante es encontrar tu propio equilibrio. Mientras la masturbación no se vuelva algo compulsivo que no te deje pensar ni hacer otras actividades, y puedas disfrutarla libre y tranquilamente, la frecuencia no debería ser una preocupación.
Beneficios de tocarse
- Ayuda a conciliar el sueño.
- Aumenta la capacidad de tener orgasmos.
- Mejora el sexo con la pareja, física y emocionalmente.
- Alivia los dolores menstruales y la tensión muscular.
- Ayuda a aprender a controlar la eyaculación (masturbándose “bien”).
- Es completamente seguro: no hay riesgo de embarazo ni de infecciones de transmisión sexual.
- Te ayuda a ser más selectiv@ con una nueva pareja sexual: si estás solter@, no vas a “trepar paredes” ni a acostarte con la primera persona que se cruce en tu camino.
Hay educadoras sexuales que han dedicado su vida a este tema. Una de las más famosas es la estadounidense Betty Dodson, que durante décadas enseñó a miles de mujeres a conocer su cuerpo y su placer a través de la masturbación. Muchas de las mujeres que nunca han tenido un orgasmo crecieron escuchando que el placer femenino era pecado.
Masturbarse puede traer a tu vida muchos beneficios o bendiciones, como quieras llamarlos. El problema está en dejar que siga siendo un tabú. Hay quienes viven el sexo como una descarga, como una parte esencial de la pareja, como una manera de divertirse, de llegar al orgasmo y de sentir. ¿Cómo lo vives tú?