Thinking off: orgasmos energéticos, ¿se puede llegar al orgasmo sin tocarse?
¿Qué tan intensamente estás dispuest@ a “pensar”?
Al escribir este artículo se me viene a la cabeza una frase de la famosa sexóloga estadounidense Betty Dodson: “Un orgasmo es un orgasmo”. La usaba para decir que su mecánica no cambia, sin importar el camino que tomemos para llegar a él: no hay uno mejor o más fuerte que otro, solo gustos personales.
Que me disculpe Betty Dodson, pero no sé si diríamos lo mismo después de tener un orgasmo sin tocarnos, de esos energéticos que les voy a contar ahora. No creo que nos miraríamos indiferentes al espejo, encogiéndonos de hombros: “…y bueno, un orgasmo es un orgasmo”. ¡Yo estaría chocha de feliz! No podría tomarlo como “un orgasmo más” después de vivir una experiencia tan intensa y tan particular.
Les cuento de qué se trata, y cada quien dará su veredicto.
¿Qué es el thinking off?
El thinking off se refiere a los orgasmos energéticos: orgasmos que se alcanzan sin tocarse, solo con el pensamiento, la respiración y la energía. Muchos ya vivimos algo parecido al dormir: ¿nunca tuviste un orgasmo tan intenso en sueños que te despertaste con él? En ningún momento te tocaste; toda la excitación venía de tu imaginación.
La idea es lograr eso mismo, pero de manera consciente y despiert@. Y si lo piensas, los viajes al trabajo en micro o las largas filas del banco podrían volverse ideales para quitarse el estrés…
Un poco de historia
Los orgasmos energéticos forman parte de las enseñanzas tántricas. La educadora sexual y autora Barbara Carrellas, autora de “Urban Tantra”, los popularizó en Estados Unidos en los años 80 como una alternativa de sexo seguro, en la época en que el sida estaba en su apogeo y muchos de sus amigos más cercanos morían.
Hoy da talleres en todo el mundo, y se hizo muy conocida cuando participó en el programa Strange Sex de TLC. Allí, científicos de la Universidad Rutgers observaron su cerebro con resonancia magnética mientras tenía un orgasmo energético, y encontraron que su actividad cerebral se parecía a la de un orgasmo con estimulación genital.
Pero la historia no empezó ahí. Estas prácticas son muy antiguas y vienen del Tantra, una filosofía nacida en la India que enseña que a través del placer uno puede desarrollarse espiritualmente. Más que saber quién y cuándo lo creó, lo importante es su enseñanza principal: que el sexo puede ser sagrado.
¡Inténtalo!
- Ponte cómod@, cierra la puerta de tu cuarto, silencia el celular y siéntate en un lugar tranquilo.
- Relaja la mandíbula y mantén abierta la parte de atrás de la garganta.
- Respira por la boca: toma una gran cantidad de aire con el mínimo esfuerzo posible.
- Exhala y déjalo ir con un suspiro.
- Mantén los ojos abiertos, fijos en un punto del cuarto, para seguir consciente y no dormirte. Ahora piensa en una fantasía que te gustaría realizar y deja que empiece a excitarte.
- Sigue respirando y agrega los ejercicios de Kegel. Hazlo erótico, deja que se sienta bien, y nunca dejes de respirar.
- Respira con Kegels durante 10, 20 o 30 minutos: mientras más tiempo, más cargado de energía sexual estará tu cuerpo.
- Recuéstate en el piso y respira profundo, llenando tus pulmones de abajo hacia arriba. Luego suelta todo suavemente.
- Toma otra respiración profunda y suéltala. En la tercera, intenta retener el aire.
- Esta es la parte clave: mientras retienes el aire, contrae todos los músculos de tu cuerpo, sobre todo los abdominales, los glúteos y los músculos del suelo pélvico (pubococcígeos). Mantén la tensión unos 15 segundos antes de soltar el aire. Con práctica y disciplina, es en este punto donde puede llegar el orgasmo energético. Si en algún momento te mareas, para y respira con normalidad.
- Por último, lo más difícil para la mayoría: no tengas ninguna expectativa. No intentes forzar que algo “pase”. Acabas de darte un gran regalo de apertura y energía. Simplemente vívelo.
El placer también se entrena
Los orgasmos energéticos rompen nuestras ideas sobre cómo funcionan el sexo, el placer y la mente. El placer puede tomar muchas formas, desde lo más cotidiano, como el olor del café recién hecho en la mañana, hasta lo erótico. Sin embargo, la mayoría de nosotr@s no vive tan placenteramente como podría, ni en lo cotidiano ni en lo íntimo.
Usa tu capacidad de tener pensamientos mágicos y anímate a descubrir nuevos orgasmos. A veces el placer se ve como una frivolidad, como un escape de la realidad, cuando en realidad es parte de una vida plena y nos ayuda a mantener vínculos profundamente satisfactorios.